Hemocromatosis y dieta: qué comer cuando te sobra hierro
Por Víctor Meseguer, Dietista-Nutricionista especializado en nutrición clínica
Te voy a hablar de una enfermedad que mucha gente tiene y ni lo sabe: la hemocromatosis. Y si te la acaban de diagnosticar, seguramente estés agobiado pensando que te vas a quedar sin poder comer la mitad de las cosas. Tranquilo. La cosa es mucho más llevadera de lo que parece, pero hay un par de detalles que tienes que entender bien.
Voy a soltarte lo más importante ya, de entrada, para que no te quede ninguna duda: la dieta NO cura esto, ni te quita el tratamiento del médico. Luego te explico por qué, pero si solo te quedas con una frase de todo esto, que sea esa.
¿Qué es la hemocromatosis?
Dicho en fácil: tu cuerpo absorbe más hierro del que necesita y lo va guardando donde no debe. El hierro hace falta para vivir, eso está claro, pero cuando sobra es un problema. Se va acumulando poco a poco durante años, y con el tiempo puede dañar el hígado, el corazón, el páncreas y las articulaciones.
La mayoría de las veces viene de familia, es algo genético que ya traes de serie. Y es más común de lo que la gente cree, sobre todo en personas de origen europeo. Mucha gente la tiene sin enterarse durante años, porque al principio no da casi síntomas, o da cosas tan vagas como cansancio o dolor de articulaciones, que uno achaca a mil cosas.
Por eso muchas veces se pilla de casualidad, en un análisis de sangre rutinario, cuando sale la ferritina alta. La ferritina es básicamente la forma de medir cuánto hierro tienes guardado.
El tratamiento de verdad: por qué la dieta no basta
Esta es la parte más importante, y la que más líos genera, así que presta atención.
Lo que de verdad trata la hemocromatosis son las sangrías, que suena a película de terror pero no es más que sacarte sangre cada cierto tiempo, igual que cuando donas. Al sacar sangre, sacas hierro. Es un tratamiento sencillo, lo hace el médico, y funciona de maravilla.
¿Y por qué no vale solo con comer distinto? Con un dato lo vas a pillar enseguida. Cuando te hacen una de estas sangrías, te quitan de golpe unos 250 miligramos de hierro. ¿Sabes cuánto hierro tiene un filete, que es de lo que más hierro lleva? Entre 3 y 4 miligramos. O sea, que tendrías que dejar de comerte setenta filetes para igualar lo que una sola sangría hace en media hora.
Por eso los médicos lo dicen bien claro: esto no se arregla con dieta, y ponerte a dieta estricta no sirve de nada. La comida ayuda un poco, acompaña, pero no sustituye nada. Si tienes hemocromatosis, lo primero y lo más importante son las sangrías que te mande tu médico. Punto.
Entonces, ¿para qué sirve cuidar lo que como?
Para echar una mano. No te va a vaciar el hierro que ya tienes guardado, pero sí puede hacer que no absorbas más de la cuenta, y eso ayuda a llevarlo mejor con el tiempo. Y lo mejor es que no tienes que renunciar casi a nada ni comer cosas raras. Es más bien cuestión de cómo juntas los alimentos.
Lo primero que sorprende a todo el mundo: no hace falta que dejes de comer alimentos con hierro. El hierro lo necesitas igual, quitarlo del todo ni es sano ni hace falta. El truco no está tanto en qué comes, sino en con qué lo acompañas.
Lo que hace que absorbas menos hierro (tus amigos)
Hay cosas que, cuando las comes, hacen que tu cuerpo pille menos hierro de la comida. Para la mayoría de la gente eso es un fastidio, pero para ti es oro.
El té y el café. Llevan unas sustancias, los taninos, que cortan bastante la absorción del hierro. De hecho, a quien tiene hemocromatosis se le recomienda tomar té o café con las comidas, justo lo contrario de lo que se le dice a quien tiene anemia. Es el truco más fácil y que más funciona.
Los lácteos. El calcio de la leche, el yogur o el queso, tomado en la misma comida, también le hace la competencia al hierro y hace que absorbas menos.
Las espinacas, la col, los integrales, los frutos secos, la soja y el cacao. Todos estos, tomados en la misma comida, también le ponen difícil al cuerpo quedarse con el hierro.
Lo que hace que absorbas MÁS hierro (ojo con esto)
Y al revés, hay cosas que hacen que absorbas más hierro todavía, y ahí hay que tener cuidado.
La vitamina C. Esto es lo más importante de todo y lo que casi nadie sabe. La vitamina C dispara la absorción del hierro una barbaridad. Por eso hay que evitar los suplementos de vitamina C y evitar beberte un vaso de zumo de naranja justo con la comida. Ojo, que no digo que no puedas comer fruta, lo que digo es que es mejor dejarla separada de las comidas fuertes con hierro, no meterte un chute de vitamina C a la vez, y desde luego no tomar pastillas de vitamina C por tu cuenta sin que te lo diga el médico.
El alcohol. Aquí hay doble problema. Por un lado hace que absorbas más hierro. Por otro, machaca el hígado, que es justo uno de los órganos que más sufre con el exceso de hierro. Si ya tienes el hígado tocado, el alcohol fuera del todo.
Y un aviso importante: nada de suplementos con hierro, y cuidado con los multivitamínicos, porque muchos lo llevan metido. Si tomas algún bote de esos, mira la etiqueta y coméntalo con tu médico.
Un caso aparte: el marisco crudo
Hay una cosa concreta que mucha gente no sabe. Si tienes hemocromatosis con el hierro alto, cuidado con el marisco crudo, sobre todo las ostras. Resulta que hay una bacteria que vive en el marisco crudo a la que le encanta el hierro, y en gente con el hierro por las nubes puede provocar infecciones serias. ¿La solución? Fácil: cocina bien el marisco y listo, el problema desaparece.
Cómo queda esto en el día a día
Resumiendo todo en gestos sencillos: toma té o café con las comidas en vez de zumo. Nada de pastillas de vitamina C ni de hierro si no te las manda el médico. La fruta con vitamina C, mejor separada de las comidas fuertes. El alcohol, poco o nada, sobre todo si el hígado anda tocado. El marisco, siempre bien cocinado. Y por encima de todo, no te saltes las sangrías que te mande tu médico.
Como ves, no es una dieta de pasar hambre ni de prohibiciones. Es comer casi normal, con cuatro ajustes bien pensados que juegan a tu favor.
En resumen
La hemocromatosis es una enfermedad en la que se te acumula hierro de más, y se trata con sangrías que te hace el médico, no con dieta. Una sola sangría te quita unos 250 mg de hierro, frente a los 3-4 mg que tiene un filete, así que ya ves por qué la comida sola no puede con esto. Lo que sí puede hacer la comida es echar una mano: té o café con las comidas, nada de vitamina C ni suplementos de hierro, poco alcohol y el marisco siempre bien cocinado. No tienes que quitar los alimentos con hierro ni matarte a dieta. Lo importante es seguir el tratamiento del médico y usar la comida como lo que es: una ayuda que acompaña.
Este contenido tiene carácter exclusivamente educativo e informativo. No constituye consejo médico ni nutricional individualizado, y en ningún caso sustituye el tratamiento ni el seguimiento de tu médico. Si tienes hemocromatosis, sigue siempre las indicaciones de tu equipo sanitario y consulta cualquier cambio en tu alimentación con un profesional.